29 septiembre 2005

Zona de fumadores

“Los grupos parlamentarios han acordado retirar las enmiendas del Proyecto de Ley antitabaco que pedían zonas para los fumadores en los centros de trabajo”. Así aparece publicado hoy en un diario digital. Se me plantean varias dudas:

Si se eliminan las zonas de fumadores de los centros de trabajo, ¿quiere decirse que se cerrarán a cal y canto los lavabos de las oficinas? Si acabamos en la cama con una compañera de trabajo, ¿el cigarrillo de después se considera también delito? Si no me trago el humo, ¿eso es fumar? Si el jefe tiene malos humos, ¿puedo denunciarle igual que si estuviera fumándose un cohiba? Los parados que demuestren haber dejado de fumar, ¿tendrán más posibilidades de conseguir un empleo?

Y finalmente: ¿por qué no eliminan directamente los centros de trabajo y nos dejan fumar tranquilamente todo el día?

1 comentario:

Sabbath dijo...

Propongo al proletariado global la recuperación del venerable hábito de mascar tabaco. Exijamos a quienes se apropian de las plusvalías que generan nuestras sufridas espaldas que troquen ceniceros por escupideras. Demos la bienvenida a clientes y proveedores propinando varoniles mordiscos a una pastilla terrosa. Despachemos con nuestros superiores exhalando un nauseabundo aliento y luciendo en nuestra impecable sonrisa unos dientes ennegrecidos por un vicio más gorrino, sí, pero también más respetuoso con el medio ambiente.
Se van a enterar.