27 octubre 2011

Microrrelato Express #112


El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral, según constaba en su primera declaración, pero las pruebas de ADN eran concluyentes: los trozos de piel encontrados bajo las uñas del Santo Padre durante la autopsia eran suyos.

Un registro pormenorizado del dormitorio papal reveló que faltaba su diario íntimo, un cuaderno de tapas de piel de cuya existencia sólo tenía conocimiento su secretario.

Pocos días después, un alabardero de la Guardia aparecía muerto. Y también fue la autopsia la que desveló trozos de piel del comandante bajo las uñas del cadáver.

Ante la evidencia, el comandante confesó, impotente, con un “Fueron los celos”. Ni la entrega voluntaria del diario hizo que se le aplicara una reducción de la condena.


4 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Me da que eso es una premonición,no me extrañaría nada,esta gente es que son raros de cojones,cualquier cosa es posible. Besitos.

Miguel Baquero dijo...

"El Papa, víctima de un crimen pasional". La verdad es que el titular tendría su gancho...

Dyhego dijo...

Tanto tío junto no puede ser bueno.
Saludos, Más Claro.

Más claro, agua dijo...

Loli, como se confirme la premonición, ríete tú de Ken Follet... ¡Me forro!... :-DDD

Miguel, ya veo la novela: "Los diez novios del Papa". Como "Los diez negritos" de Agatha Christie pero con zapatos rojos de Prada... ;-)))

Dyhego, si no hay una pelota de por medio y dos porterías en los extremos, no, sin duda ;-)))