05 junio 2009

LOS CUÑADOS LOS CARGA EL DIABLO. Capítulo 12


Y no llegó con el televisor de plasma, no. A cambio, apareció con la cara deformada y un ojo morado y tan hinchado que parecía de 103 pulgadas.

“¿Me podéis poner un poco de hielo aquí?”, dijo señalándose el moratón con tan mala fortuna (llámalo mala fortuna, llámalo torpeza congénita) que se metió el dedo en el ojo sano… “Y un poco de hielo también para el ron…”

Aunque su aspecto estaba a medio camino entre el del hombre elefante y el escaparate de una charcutería, su cerebro parecía no haber sufrido trastorno alguno (más allá de los innumerables que ya traía de fábrica), pues no había olvidado el único monosílabo que pronunciaba sin faltas de ortografía: ron.

“La culpa es tuya”, me acusó mientras con el ojo entrecerrado comprobaba que sus hielos flotaban en un vaso ancho sobre abundante líquido.
“No me cabe la menor duda”, me resigné… “Pero te recuerdo que el ron también es mío…”

Resulta que, por extraño que pudiera parecer, me hizo caso. Como lo oyes. Antes de dar el decisivo e irresponsable paso de comprar un televisor de 103 pulgadas que nunca podría haber pagado, y aprovechando que aún tenía en sus manos el teléfono móvil del dependiente de Media Markt, llamó al teléfono del “Tarot 24 horas” para confirmar el éxito de la compra. Y cuando la tarotera (así la llama mi cuñado, no me digas por qué) le advirtió que tendría problemas con unos negocios que tenía entre manos, actuó en consecuencia…

“Lo único que tenía entre manos era el móvil del dependiente aquel, así que supuse que el chaval se estaba dando cuenta de que estaba llamando a un 806 y que me iba a dar una paliza… Y no lo pensé. Me giré hacia él y, antes de que pudiera terminar la frase ‘¿todo bien, señor?’ le estampé un puñetazo en el centro mismo de su sonrisa”.
“Claro, y entonces el chaval se puso a gritar y aparecieron dos gorilas de esos con porra y te demostraron que no perdieron el tiempo en los cursos de formación de defensa personal, ¿no?”
“Bueno, no exactamente…”

Lo que sucedió “exactamente” no lo pude saber hasta que se acabaron los hielos… y el ron…

Asustado por la mezcla de sangre y dientes que salía de la boca del pobre dependiente, mi cuñado salió corriendo hacia la puerta de salida sin reparar en que la tienda estaba llena de gente ávida de que les confirmaran que ellos no eran tontos. Tras tropezar con dos estudiantes que intentaban robar unos cedés, tras empujar a una pareja que discutía sobre si un microondas apagado emite radiaciones y tras saltar sin éxito por encima de un carrito de niño con dos mellizos en su interior, acabó chocando de frente contra una estantería llena de cámaras digitales. Con el golpe, se activó el flash de la cámara que tenía justo pegada a la nariz y le dejó medio ciego. Continuó su huida hacia la salida sin notar que en su camino se interponía una hilera de lavadoras con grandes descuentos. Tropezó con la primera y la segunda notó cómo una de sus esquinas chocaba con el ojo de mi cuñado…

Cuando el securata le dio alcance, él balbuceó: “Hay un loco por ahí que me ha dado una paliza justo después de agredir a uno de sus dependientes. Llamen a la policía, pero antes sáquenme de aquí…”

Y le sacaron… Y le quisieron acompañar a su casa… Y él, con la habilidad que le caracteriza, dio mi dirección no fuera a ser que todo se aclarara y vinieran a buscarlo…

13 comentarios:

Food and Drugs dijo...

Tu cuñado no conoce obstáculos a su testarudez, genera más contusiones y torceduras que el encierro de una vaquilla.
Muy divertido (visto desde fuera, claro)
;-)

Landahlauts dijo...

Ese tío es un fiera. De tonto no tiene un pelo.

A mi se me ocurre que lo podrías haber mandado al Parlamento Europeo para deshacerte de él: está lo suficientemente lejos y además pagan muy bien, con lo cual no le habrían dado ganas de volver. El ron habría sido el único peligro... pero mandando un par de cajas semanales por valija diplomática... habría estado arreglado.

Más claro, agua dijo...

Food, la vaquilla es él, no te quepa duda... ;-)

Landa, aún estamos a tiempo para votarlo / botarlo para Bruselas ;-)

Miguel Baquero dijo...

Hola, te devuelvo visita y te doy las gracias por incluirme entre los compañeros de barra; a ver si se cumple, que te he visto varias veces por donde el Montero Glez y será un gusto tomar unas cervezas contigos, aunque no me guste especialmente la CruzCampo tras la que te refugias.

Por lo demás, ha sido leerte y quitárseme las ganas de ir a por nada al Media Markt; a cambio me quedo leyendo tus entradas anteriores, que tienen muy buena pinta

Oyana dijo...

Edusrdo, has vuelto a arrancarme una sonrisa. Eres genial.
Por cierto, este cuñado ¿de qué rama familiar viene? Parece una chorrada de pregunta pero np es lo mismo que te lo encuentres en tu misma familia nuclear a que te llegue por parte de la parienta.
Un abrazo

Más claro, agua dijo...

Miguel, será un placer compartir cervezas (sean de la marca que sean). Y si es con Montero por su pueblo, mucho mejor ;-)

Oyana, mi cuñado no proviene de ninguna rama familiar. Proviene de una rama. Directamente :-)

Anabel dijo...

Me acabo de dar cuenta...tu adoras a tu cunyao...pero aun no lo sabes!!!

Mil besos para ti tambien!

Edurne dijo...

Hombre, tan tonto, tan tonto no lo veo yo! Será que en el Media Markt se le ha pegadolo del slogan???

Y a ver qué haces ahora con él! A ver si aparecen los de la Benemérita u otro cuerpo uniformado a pedirte explicaciones o... algo peor!

Y cuidado con el ron, que te lo va a beneficiar todo todo todo... como los de Catalana Occidente!

Oyana dijo...

jajajajajaja

Más claro, agua dijo...

Anabel, te proteje la distancia. Que si no... ;-)

Edurne, ya verás lo que pasa con él, ya... ;-)

Oyana, ;-)

Uno dijo...

Que tiemble Yackie Chan. Ha nacido un nuevo heroe para las peliculas de acción, vale que ahora no tiene resultados muy positivos en sus intervenciones... pero ya irá mejorando. Además, como James Bond, tiene su bebida, ron con hielo y ambos gratis.

Más claro, agua dijo...

Uno, se te ha olvidado añadir que también tiene un 007 de coeficiente intelectual... ;-)

Ana dijo...

Lo único que falta es que, además de aguantarlo, también le cures el ojito!