05 diciembre 2006

¡A vivir bajo el puente!

La verdad es que necesitábamos estos cinco días de puente para descansar… Para descansar de todas las celebraciones navideñas que llevamos ya en el cuerpo… Y eso que faltan todavía dos semanas para Nochebuena…

Es curioso: todo el mundo tiene muy claro cómo celebrar la navidad. La navidad se celebra… mucho: con tus amigos de toda la vida, con tus amigos del trabajo, con tus compañeros del trabajo (amigos y enemigos, pero a costa de la empresa), con tus amigos del gimnasio (del bar del gimnasio, para ser más exactos)... Y si me apuras un poco y te queda tiempo, hasta con la familia…

Lo que más me gusta de esa celebración es “El Amigo Invisible”, que se llama así porque nadie tiene el valor suficiente para reconocer que ha hecho una mierda de regalo… La mayoría lo aprovecha para vengarse de su jefe o de su cuñado. Así es como han tenido tanto éxito las tiendas de Todo a Cien. Que si existe la Tienda del Espía y el Palacio del Jamón, éstas deberían ser el Templo del Pringao…

Cómo cambiarían las cosas si, para celebrar las fechas señaladas, en vez de comidas tuviéramos que hacer abdominales… Papá Noel se iba a dedicar a supervisar las obras de su pueblo con el resto de jubilados…

Aprovechemos, pues, estos días para descansar antes de sumergirnos de nuevo en las celebraciones. Lo único malo que tiene este puente tan largo es que lo mismo te encariñas con el recepcionista del hotel y el último día quieres organizar con él una cena de navidad…

3 comentarios:

noemi dijo...

Gracias,... por fin alguien ha logrado explicarme porqué son anónimos los regalos miserables que dan y damos en los intercambios odiosos navideños. No hay dinero peor gastado en todo el año. Basura reciclada....

Landahlauts dijo...

Yo pensé que esa costumbre era catalana y no existía aquí. ¿?

Yo aproveché el puente para ponerme malo. Salgo muy rentable a la empresa.

Más claro, agua dijo...

Noemí, te sugiero que guardes los regalos del 'invisible' y los re-regales al año siguiente. No te gastas un euro y, como todo el mundo va bolinga, ni se acuerdan de un año para otro...

Landa, no es una costumbre, es una plaga. Si te has puesto malo, igual es que te han pegado el virus de la navidad. Be Grinch, my friend...