01 diciembre 2017

#BEERNES 48 - HISTORIAS MANGA



Dedicado a Carmen Moreno

Para una colección infantil / juvenil que acaba de crear una editorial amiga, me piden un cuento para publicar. Miro a mi alrededor buscando inspiración y lo más infantil / juvenil que encuentro son mis libros de “Historias del Humor”, que han sobrevivido a todas mis mudanzas.

Recuerdo que la vecina del cuarto tiene un hijo en edad infantil / juvenil que puede servirme de ayuda. Cuando llamo al timbre de su puerta, es él mismo quien abre, seguramente desoyendo las órdenes de su madre de que pregunte antes de abrir o, más seguramente,  de que no abra bajo ningún concepto si ella no está en casa.

Sea lo que fuere, no pierdo el tiempo y le pregunto sobre qué historias le gusta leer. Me mira raro, pero eso tampoco es ninguna novedad. Lo hace siempre. Conmigo y con el resto de vecinos. La edad infantil / juvenil es lo que tiene.

—“Las historias manga, evidentemente” —contesta muy seguro.

Evidentemente… Suena a “Que no te enteras de nada, tío”.

De camino a mi apartamento, le doy vueltas a la cabeza y, en vez de acudir a la Wikipedia para saber a qué demonios se refería el crío, craso error, pongo a mi imaginación a funcionar por su cuenta:

Puedo escribir sobre un joven que tiene la habitación toda desordenada o, como dicen las madres, “manga por hombro”.

También puedo escribir sobre un niño rebelde que, en vez de contestar con un simple “no”, se dedica a hacer cortes de manga a todo el mundo.

O quizás sobre un niño que quiere ser mago y siempre tiene escondido un as en la manga.

O, por qué no, sobre un adolescente que roba de manera compulsiva objetos de pequeño valor, por lo que no llega a cleptómano, se queda en mangante…

Algo me dice que ninguna de esas ideas es válida. Me quedan dos opciones: consultar la Wikipedia o llamar a la editorial y rechazar el encargo. ¿Cuál de las dos será menos infantil / juvenil?...

24 noviembre 2017

#BEERNES 47 - BLACK FRIDAY



Después de las cuatro semanas preceptivas, acudió al hospital a que le retiraran la escayola del brazo. Las radiografías indicaban que estaba perfectamente recuperado de la rotura del radio. Podía mover sin dolor la muñeca, pero el brazo era notablemente más delgado que el otro. Los médicos le tranquilizaron diciéndole que eso era algo normal, y que recuperaría la musculatura en poco tiempo sin necesidad de realizar ningún tipo de rehabilitación específica.

Esa noche, cuando volvió a coger el bolígrafo después de un mes de inactividad y retomó el argumento de su novela, lo primero que escribió fue el asesinato del personaje al que más cariño tenía. No sabía qué estaba pasando. Él no quería escribir lo que estaba escribiendo. Su mano, su brazo, su muñeca, se comportaban de manera autónoma. No podía dejar de escribir y de asesinar a personajes.

Y lo peor de todo era que su traumatólogo no volvía a pasar consulta hasta después del fin de semana…

17 noviembre 2017

#BEERNES 46 - CUENTOS DE HALLOWEEN



Hace unos días me propusieron escribir un cuento de terror en cuatro palabras. Y escribí:
Tu mamá me mima.
Hace unas semanas me pidieron, con un poco más de libertad en la extensión, otro cuento de terror para el especial Halloween de la revista editada en Buenos Aires “El Narratorio” que, sin tener nada que ver con el anterior, titulé "Madre".
El resultado ya está publicado. Concretamente, en la página 153. Y puedes leerlo pinchando AQUÍ.

10 noviembre 2017

#BEERNES 45 - HOY ES EL DÍA DE LAS LIBRERÍAS



Me acuerdo de que aprendí a leer muy pronto, antes que mis compañeros de clase…

 

Pero no me acuerdo de cuándo fue la primera vez que entré en una librería…

 

Me acuerdo de que no tenía asignada una paga semanal, pero mis padres nunca dejaron de darme dinero para comprar libros en la librería Cervantes de Miranda de Ebro…

 

Me acuerdo del primer libro que robé: “La filosofía en el tocador” del Marqués de Sade. Lo hice en El Corte Inglés de Bilbao, como venganza por el obligado cierre de una pequeña librería cercana a la que le había quitado buena parte del negocio…

 

Me acuerdo de mi envidia de todo lo que sabían de libros los encargados de la librería Fuentetaja de Madrid…

 

Me acuerdo de la ilusión que me hizo encontrar, después de muchos años de búsqueda, un ejemplar de “Los placeres y los días” de Marcel Proust en la librería Ateneo de Buenos Aires…

 

Me acuerdo de la sensación de estar entrando en una especie de templo el día que pisé la librería Renacimiento de Sevilla, cuando todavía estaba ubicada en el barrio de Santa Cruz…

 

Me acuerdo de la alegría que me entró en el cuerpo al ver por primera vez un libro mío en el escaparate de una librería…

 

Me acuerdo, faltaría más, de que ayer formé parte del jurado de un concurso de microrrelatos que viene organizando desde hace años Esperanza, la dueña de la librería El Gusanito Lector. El fallo se anuncia hoy y el ganador (o ganadora) tendrá un motivo de celebración.

 

Ustedes también pueden celebrar este Día de la mejor manera posible: acérquense a su librería favorita, o a la más cercana, y compren un libro. El “Me acuerdo” de Georges Perec, por ejemplo.


03 noviembre 2017

#BEERNES 44 - En busca de Jesús Quintero


Hay quien sostiene que, en ocasiones, la realidad supera a la ficción. Hay quien, por su parte, afirma que la ficción no es nada sin la realidad. Hay quien utiliza la ficción para mejorar su realidad y hay quien directamente vive en un mundo de ficción.

Un buen día, Marina Filoc se puso a buscar a Jesús Quintero. Ella vivía en Buenos Aires. Él, en una colina a orillas del Guadalquivir. Ella lo iba escribiendo, como en un diario. Él no sabía nada. Marina renunció a la ficción pero empujó a la realidad hacia adelante, la provocó para que la historia avanzara.

Tres años después, esa historia sigue viva. Ni siquiera Marina conoce el final. Ni siquiera Marina conoce cuándo llegará el final. Real, como la vida misma.


Hoy nos lo contará todo en Casa Tomada. Un nombre de referencia en la ficción argentina. En Sevilla. Muy cerquita de esa colina a orillas del Guadalquivir. Quizás venga Jesús Quintero en busca de Marina. Quién sabe. La realidad tiene razones que la ficción no entiende…

27 octubre 2017

#BEERNES 43 - SETENIL


Que le den un premio a uno de Bilbao no solamente no debería ser noticia sino que, me atrevo a decir, es algo que roza la redundancia. Pero cuando ese premio es literario y se lo dan a un amigo tuyo, las ganas de celebración se multiplican de manera instantánea.


Pedro Ugarte acaba de ganar el premio Setenil al mejor libro de relatos con su “Nuestra historia”. Hace un año, con la aparición de su libro (puedes leer la reseña que escribí AQUÍ), tuve la ocasión de entrevistarle y de conocerle personalmente. Esto fue lo que me contó:


“Me interesa el humor que tiene doble fondo”
Hotel Don Paco. Sevilla. Diez y media de la mañana. A Pedro le sorprende que le estreche la mano acompañando el gesto con un “Egunon” (en euskera, “Buenos días”) Lo agradece, sonríe y el detalle da pie a pequeñas confidencias y coincidencias que no vienen al caso.


Pedro es cercano, sincero, abierto. Aunque hacemos la entrevista en el hall de un hotel del centro de Sevilla, reconozco que me he sentido como si estuviéramos en una mesa junto a uno de los ventanales que dan a los jardines de Albia en el Café Iruña de Bilbao…


Fiel a su costumbre, Jorge sigue siendo el sempiterno protagonista de sus historias. ¿Cómo es el Jorge de “Nuestra historia”?
Sí. Seguramente va creciendo con los años y tiene algo que ver con el narrador. Creo que de las seis novelas que he publicado es protagonista en al menos cuatro y en los cuentos en casi todos. Así que le han pasado tantas cosas que no podría tener una biografía coherente, pero creo que lo importante del personaje es la mirada, o sea, un guiño al lector para que vea a través de ese personaje una mirada que siempre va a ser la misma. Es verdad que ha evolucionado con el tiempo, antes quizás más irónico, ahora más melancólico, pero el personaje es sustancialmente el mismo, de tal manera que un lector mío se pone unas gafas concretas para ver la realidad.


Igualmente, sigue encontrando sus argumentos en las distancias cortas, en lo que le rodea. ¿Cuál es ese escenario hoy en día?
Pues sí, es muy cercana. Y se basa, sí, en esas distancias cortas, en esas condiciones sociales, políticas, económicas, en que nos encontramos. Todo ese universo de la crisis económica está presente, claro. Igual en algunos cuentos de manera muy inmediata y en otros no tanto. Y creo que esta crisis económica que estamos viviendo o que estamos empezando a salir sí que va a dejar algo en nosotros, una conciencia de la provisionalidad. Cuando se firmaban hipotecas a cuarenta años parecía como si estuvieras aceptando una inmortalidad imposible…Eso se ha difuminado. Y lo que va a quedar es la sensación de que la vida es más contingente de lo que nos gustaba creer.


Las diferentes historias parecen pilotar sobre un elemento común que es la felicidad o la ausencia de la misma y, por tanto, su búsqueda. ¿Estamos condenados a ser felices?
Sí, a buscar la felicidad, sí. El verdadero imperativo moral del ser humano es ser feliz. Es una cosa que se escapa de nuestras manos, y que esa sensación de un sentimiento fugitivo permanece siempre tanto en el espacio como en el tiempo.


El humor siempre ha sido una característica importante en su estilo de contar las cosas. En este nuevo libro es un humor más atenuado, más contenido, más lacónico…
Es cierto. Y siendo el personaje sustancialmente el mismo, la verdad es que Jorge, ¡buf!, surgió en 1990, hace ya medio siglo, y sí que ha habido un cambio, y si antes el humor era más ruidoso ahora es mucho más atenuado, más melancólico, y que igual más que buscar divertir al lector lo que intenta es conmoverlo. Me interesa mucho más que el humor directo el que tiene doble fondo.


¿Por qué esa característica de dejar unos finales abiertos tan cerrados?
Yo creo que la técnica del final abierto no es tanto que haya muchos finales sino que el final es sólo uno pero que no lo sabemos. El último cuento creo que es una de las historias más terribles que he escrito, y lo he comentado con algunas personas e igual es difícil de explicar pero yo a veces pienso en ese cuento y me desasosiego. Siempre he dicho que la familia es una cosa complicadísima, porque en ella reside lo mejor de lo mejor y lo peor de lo peor. Y pienso en ese final y sí, es ficción, pero yo mismo siento cierta inquietud pensando en ello.


Su narrativa siempre está muy pegada a la actualidad. ¿Se ve escribiendo otro tipo de géneros?
No rechazo el término realista pero en la literatura se está empezando a tomar esto como algo peyorativo y no lo entiendo. Lo fantástico, frente a lo realista, no tiene que ser bueno a priori. Al poeta Philip Larkin le reprochaban que su poesía era muy realista, muy pegada a la realidad, de bajo vuelo. Y él contestaba preguntándose cómo pasaba la gente su tiempo, si matando dragones o algo así…


Sí que es cierto que, cuando escribo microrrelatos, que es una faceta mía quizás menos conocida, me permito otras licencias que no sean esa visión tan cercana.
Frente a la frase “El dinero no da la felicidad”, usted sostiene que “La felicidad no da dinero”…


Claro. Se elogia mucho la felicidad, pero también hay que ver que la felicidad no da dinero… Hay que decirlo todo. Pero sí que es cierto que tiene una relación dialéctica con el dinero y que pasa en otros libros míos, porque el dinero y las situaciones económicas en otros libros pasan desapercibidos, parece que los personajes en muchísimas novelas nadie paga el recibo de la luz, van a Venecia pero nadie te explica de dónde ha salido el dinero, etc… Hay muchos personajes literarios que viven con unas condiciones económicamente resueltas que yo no me las creo. Y sabiendo que en Literatura no hay temas vírgenes, creo que ese es un tema en el que todavía se puede explorar mucho. En ese sentido, me interesó mucho “Salto de mata”, como se tradujo en España la autobiografía de Paul Auster, porque hablaba de sus problemas económicos, cuando hoy lees otras autobiografías de escritores que parece que vivían de la máquina de ventilación asistida…




Y aquí se cuela en la conversación Encarni, una de las imprescindibles columnas vertebrales que sostienen la exquisita editorial Páginas de Espuma, y la conversación se torna en un amistoso off de record a la espera de un taxi que les lleve a la estación de trenes que van hacia el norte: Atocha – Chamartín – Abando…   



20 octubre 2017

#BEERNES 42 – LA VIDA CIRCULAR...




Ahí estamos. Erguido y en formación, luciendo apellidos en llamativo color rojo en la portada de una revista editada en Buenos Aires. Nada menos que en Buenos Aires, allí donde una vez estuve a punto de quedarme y casi me pasa por encima una cosa que llamaban corralito y que, a pesar de su nombre, no hacía ni puñetera gracia.
A partir de la página 66 puedes leer un relato breve mío que los editores de la revista han tenido a bien seleccionar y publicar.
Sinceramente, a mí me hace muchísima ilusión. A ti, me conformo con que te guste.
Puedes leerlo pinchando AQUÍ.




06 octubre 2017

#BEERNES 41 - SIETE PECADOS (EN DIVERSAS) CAPITALES


1º - GULA: Que te engulla la bulimia de la noche. Que devore tus piernas, tus brazos, tu silencio enfurecido. Que se atragante luego con los dedos de tus manos y que, saciado, vomite tus reproches.
2º - SOBERBIA: El taxista me ofrece conexión Wifi, asiento con masaje eléctrico, pantalla de televisor LED con suscripción a los canales norteamericanos NBC, CBS y HBO, y el Wall Street Journal del día. Le digo que sólo voy al teatro. Y me obliga a bajar.
3º - LUJURIA: Sueño que todas las mujeres bellas del mundo quieren hacer el amor conmigo. La excepción tiene la regla. Y me enamoro de esa mujer… excepcional.
4º - IRA: Me susurra sus canciones al oído. Dibuja en mis labios el mapa de su corazón con las yemas de sus dedos. Si la miro, me sonríe. Si cierro los ojos, me besa. Me llama si no estoy y me confiesa que cuando muera quiere reencarnarse en tatuaje en mi espalda… Todos la llaman Elvira. Sólo yo la llamo Elv.
5º - AVARICIA: Lo quiso todo para ser feliz y casi lo consiguió. Sólo le faltó la receta para sobrevivir al suicidio.
6º - ENVIDIA: Alberti, Baudelaire, Cernuda, Diego, Elliot, Fonollosa, Goytisolo, Hierro… El pecado se desparrama por todo el abecedario.
7º - PEREZA: Y al séptimo, descansó.