
Cada vez que empieza una nueva edición del Festival de Cine de San Sebastián, siempre hay algún cachondo mental que reza para que le den la Concha de Oro a Ricardo Darín con el único objetivo de ver cómo lo cuenta a la vuelta en su país… Mal lo tienen este año porque, con esto de la crisis, no van a poder entregar más que una figurita de plastilina…
Y es que la crisis también está afectando al cine español… Concretamente, la crisis del crack del 29… Y en San Sebastián se está viendo. Para empezar, se han cargado todo el glamour que rodea a estos eventos sustituyendo la tradicional alfombra roja por una de color fucsia. Ellos la llaman “rosa capote”, que más parece nombre de chica Almodóvar… Debe ser que como Cayetano ha tenido que suspender la temporada taurina, le han pedido prestadas las herramientas de trabajo con la esperanza de que se las haya diseñado Armani y puedan lucir alguna marca… Algunos cinéfilos afirman que eso no es significativo, que también en los Goya la ponen verde (no confundir con “a los Goya los ponen verdes”, so malpensados).
Si fuera así, si se tratara de un simple cambio en el nombre de los colores por darle cierto toque más cultural, el característico cielo triste y gris del otoño donostiarra pasaría a llamarse “el cielo Garci”; la playa de la Concha, que, invariablemente, sale en todos los anuncios y reportajes, sería “la playa Verdú”; y el Hotel María Cristina, en cuyas puertas se agolpa la gente a proferir chillidos histéricos, sería bautizado como “El Resplandor”…
Pero sí, se pongan como se pongan, la crisis se está notando. De hecho, este año no han podido invitar más que a estrellas de la casa: Antonio Banderas (Málaga), Javier Bardem (Madrid) y Woody Allen (Barcelona). Ni siquiera ha podido ir mi prima Penélope, que ha tenido que buscarse un trabajillo extra vendiendo ropa de temporada en Mango…
Y es que no hay presupuesto para más… Incluso la sección “Zabaltegi”, que se proyecta en una pantalla gigante en la playa, la ha tenido que patrocinar este año Cine Exín… Y lo peor de todo es que los medios de comunicación se han dado cuenta de lo que pasa y lo están contando… Precisamente ayer leí en un diario extranjero que la crisis está afectando hasta a la gastronomía local, que ya nadie se puede permitir comerse unas raciones en un restaurante y que, para paliar esta situación extrema, nos hemos inventado una cosa que se llama “pintxos”…
Yo espero que la cosa no pase a mayores y que el Festival del Barrio Más Bonito de Bilbao supere este pequeño bache y vuelva a tener el éxito acostumbrado. Ya llegará el año en que podamos darle la Concha de Oro a Ricardo Darín para hacernos unas risas…
Y es que la crisis también está afectando al cine español… Concretamente, la crisis del crack del 29… Y en San Sebastián se está viendo. Para empezar, se han cargado todo el glamour que rodea a estos eventos sustituyendo la tradicional alfombra roja por una de color fucsia. Ellos la llaman “rosa capote”, que más parece nombre de chica Almodóvar… Debe ser que como Cayetano ha tenido que suspender la temporada taurina, le han pedido prestadas las herramientas de trabajo con la esperanza de que se las haya diseñado Armani y puedan lucir alguna marca… Algunos cinéfilos afirman que eso no es significativo, que también en los Goya la ponen verde (no confundir con “a los Goya los ponen verdes”, so malpensados).
Si fuera así, si se tratara de un simple cambio en el nombre de los colores por darle cierto toque más cultural, el característico cielo triste y gris del otoño donostiarra pasaría a llamarse “el cielo Garci”; la playa de la Concha, que, invariablemente, sale en todos los anuncios y reportajes, sería “la playa Verdú”; y el Hotel María Cristina, en cuyas puertas se agolpa la gente a proferir chillidos histéricos, sería bautizado como “El Resplandor”…
Pero sí, se pongan como se pongan, la crisis se está notando. De hecho, este año no han podido invitar más que a estrellas de la casa: Antonio Banderas (Málaga), Javier Bardem (Madrid) y Woody Allen (Barcelona). Ni siquiera ha podido ir mi prima Penélope, que ha tenido que buscarse un trabajillo extra vendiendo ropa de temporada en Mango…
Y es que no hay presupuesto para más… Incluso la sección “Zabaltegi”, que se proyecta en una pantalla gigante en la playa, la ha tenido que patrocinar este año Cine Exín… Y lo peor de todo es que los medios de comunicación se han dado cuenta de lo que pasa y lo están contando… Precisamente ayer leí en un diario extranjero que la crisis está afectando hasta a la gastronomía local, que ya nadie se puede permitir comerse unas raciones en un restaurante y que, para paliar esta situación extrema, nos hemos inventado una cosa que se llama “pintxos”…
Yo espero que la cosa no pase a mayores y que el Festival del Barrio Más Bonito de Bilbao supere este pequeño bache y vuelva a tener el éxito acostumbrado. Ya llegará el año en que podamos darle la Concha de Oro a Ricardo Darín para hacernos unas risas…
















