10 diciembre 2015

El diccionario es un arma cargada de futuro


5 comentarios:

Dyhego dijo...

No subestimes el poder de las palabras, dijo el Dar Váder a su hijo, Luqui Escaigualquer antes de morirse.

d:D´ dijo...

Las guerras las provocan los políticos, la hacen los militares y las sufren los civiles; posiblemente se suavicen con el *comercio. Pero entre medias, las religiones, (las) se aprovechan.
Aunque no tengo muy claro hasta qué punto los dos primeros se implican en mayor medida, sí conocemos el provecho de los cuartos...Desgraciadamente la opción civil es la más clara y cierta. d:´
Los sinónimos están bien cuando aluden sin quebrantar la esencia, para todos lo demás se emplean eufemismos que la esconde o intentan hacerla desaparecer.
En estos casos las palabras decorativas demuestran la hipocresía de quienes las emplean.

Es un terrible error sacarle yerro al asunto; algo muy propio de algunos que son capaces de realizar pagos en diferido
[*Eufemismo de colaboración pues posiblemente sea ése uno de los desencadenantes cuando es injusto]

Breludos.

Dyhego dijo...

d:D
Algunas veces te visito, pero veo que no se puede comentar en tu blog.
Salu2.

Tracy dijo...

¡Qué razón tienes!

d:D´ dijo...

Por alusión y con permiso de Cruz, contesto.
Hola Dyhego, ya he dado aviso a quien corresponde sobre ello en el blo donde participo y así dejarlo acondicionado para que cualquier lector pueda exponer lo que desee o matizando su opinión dejar constancia de su paso, palabra o hecho.
Agradezco tu lectura en ese blo ──de arte y ensayo espeso── donde todo lo que se acostumbra a decir e ilustrar no es más que prueba seudofehaciente, o lamentable, del paso de cada uno en esta vida incierta en la que si uno no manifiesta así lo que piensa o no pertenece a este mundo, o ciertamente, está muerto o vive de espaldas a casi todo(s).
Otra cosa es que halle tiempo para reformular los comentarios y propinarle a cada uno lo que se merece según sea a bien estar; o por el contrario dejarlo tal cual y seguir su curso sin más pero con una sonrisa cómplice.
En todo caso, o de cualquier forma, independientemente de tu docente y grata visita, no se atienden a razones que dibujen supersticiones dolientes que dos mil años vivan del contribuyente al que parasitan.
Sea pues esta exposición múltiple para aclararte que lo que ves en él es sólo parte de un continente de ideas emitidas como pruebas y correcciones. Donde unas veces se escribe con mayor acierto y otras acertando se cometen muchos errores por cuanto está hecho con prisas y escrito entre renglones. Asumo las pérdidas, de orina y ortográficas. Pasa en las mejores familias retóricas.
Es el tiempo una ilusión materializada en la muñeca y sólo cuando llevo mi reloj de pulsera indicándomelo, sé en qué mundo vivo.
Breve saludo, Dyhego que, por lo tanto enorme, lo corto ya se sabe... d:  ´