04 diciembre 2015

Microrrelato Express #211


Vio a su marido comprar una pulsera de oro en una joyería. Días más tarde, recibía un ramo de flores como regalo de cumpleaños.


10 comentarios:

Xrisstinah Cobaltos dijo...

¡Ostras!, ¡vendió la pulsera para poder comprarle el ramo de flores!, qué generoso.

Más claro, agua dijo...

Eh... Sí... Exactamente... :-) :-) :-)

Dyhego dijo...

Seguro que la señora, desagradecida ella, le diría: "eres un capullo".

Más claro, agua dijo...

Eso, si le pilló de buenas. Si no...

Tracy dijo...

Suele suceder.

Más claro, agua dijo...

Los pobres no tenemos esos problemas... ;-)

L. N.J. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
L. N.J. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
L. N.J. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
d:D´ dijo...

Sólo los capullos, bien lo llama Dyhego, regalan flores que marchitan la pasión ante brillos de efímeras joyas. Decadentes las primeras, opulentas y aparentes las segundas aunque ambas desdibujan su insensibilidad.
Falta tacto y diálogo, no así tu aforístico epílogo que es muerte entre flores para tan estúpido amante o marido.
Algunas joyas roban bolsillos inquietos que huelen a pasiones muertas de mujeres florero.
Qué capullo más descuidado.
Una pena. d:´
Deicaludos