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Yo lo he visto (55)
18 julio 2013
Exaltación de la amistad
04 diciembre 2012
Microrrelato Express # 138
24 febrero 2012
Ten amigos (en Facebook) para esto
Hace unos días recibí a través de Facebook un mensaje de una “amiga” que me decía lo siguiente (transcribo literalmente):
“NO ES POR ASUSTARTE PERO ME MANDARON UN MENSAJE, A MI ME ASUSTO POR ESO TE LO MANDO OLA SOY TERESA FIDALGO HOY CUMPLO 27AÑOS DE MUERTA SI NO PASAS ESTO A20 PERSONAS DORMIRE A TU LADO PARA SIEMPRE SI NO CREES ESTO BUSCALO EN GOOGLE TERESA FIDALGOMANDA ESTO A 20 PERSONAS UNA NIñA LO IGNORO Y SU MAMA MURIO A LOS 20 DÍAS
Fin de la conversación
Fin de la conversación”
Como soy un incrédulo pero muy bien mandado, busqué a la tal Teresa Fidalgo en Google... Resultó ser la versión portuguesa de “la chica de la curva”.
Acto seguido, respondí al mensaje de la siguiente manera:
“He buscado en Google a la tal Teresa Fidalgo y he visto que, aunque muerta, es una chica bastante atractiva. Creo que no mandaré a nadie este mensaje para ver si la chica se viene a dormir a mi lado. Es lo que hace la necesidad, ya ves...”
Desde entonces, no he tenido noticia ni de la tal Teresa en mi dormitorio ni de mi supuesta amiga en Facebook.
Seguiré informando caso de producirse novedad alguna al respecto…
12 septiembre 2011
Galletitas de la suerte

El sábado, invité a una amiga a comer en casa. Nada formal. Una excusa para ver juntos la penúltima etapa de la Vuelta Ciclista, que iba de Bilbao a Vitoria, y pasaba por el puerto de Urkiola, que tantos recuerdos nos traía a ambos.
Como sabía que en casa no faltan las cervezas y el vino, se presentó con una bolsa del Lidl llena de productos marca Vitasia… “Me ha hecho gracia”, confesó. “Una mezcla entre la cultura gastronómica de Vitoria y la de Asia…”
Era como equiparar a Arguiñano con un luchador de sumo pero en algún lado está escrito que no puedes hacer tragar a una amiga de la infancia una bolsa del Lidl llena de vaya usted a saber qué…
El caso es que desplegó sobre la mesa su recién adquirida compra y, además de un par de bolsas de “Wasabi Crakers” y otros productos cuyos nombres recordaban a los muebles de Ikea versión “Todo a un euro”, apareció una caja de “Glückskekse”. O sea, lo que vienen a ser las “Galletitas de la suerte” de toda la vida…
Después de cuatro cervezas y media botella de vino, abrimos la caja. Por la simple y llana curiosidad de averiguar qué decían los mensajitos de las galletas y echar unas risas…
Una hora más tarde, el resultado era, más o menos, el siguiente:
La gente a tu alrededor se sentirá atraída naturalmente por ti
Tu corazón estallará en fuegos artificiales y te rodeará la alegría
Prepárate para vivir horas de pasión con tu pareja
Confía en tu suerte, que es mucha y te rodeará de prosperidad
El placer te espera en la otra orilla. Cruza confiado
Hoy los pájaros te cantarán. Y todo será hermoso
Etc…
Ni qué decir tiene que no vimos el final de la etapa. Entre las cervezas, el vino y los mensajitos de las galletas, nos quedamos dormidos en el sofá con la intriga de saber si estábamos haciendo la digestión de unas galletas o de varias novelas de Federico Moccia…




