17 octubre 2016

Yo lo he visto... (148)


Unir en un mismo cartel las palabras “reformas” y “cuñado” seguro que está tipificado en el Código Penal.


(Captura realizada de la cuenta en Instagram de “@madridesperiferia”)

14 octubre 2016

#BEERNES 7 - MI VECINO EL PSIQUIATRA


Mi vecino el psiquiatra tiene su consulta en el tercero. Hoy me he enterado de que hace años que se jubiló, pero que mantiene la consulta, supongo que para no tener que desprenderse del diván, que es un objeto muy cómodo para dormir la siesta.

Mi vecino el psiquiatra afirma que, pese a estar jubilado, sigue ejerciendo su profesión. Por delante de sus prestigiosos y reconocidos conocimientos sobre la mente humana ya no pasan pacientes de carne y hueso sino de papel.

Y es que mi vecino el psiquiatra no lee novelas, sino que psicoanaliza a sus protagonistas y a sus autores. Así, es capaz de sostener la teoría de que Kafka escribió La Metamorfosis por un serio problema de reconocimiento del pequeño tamaño de su pene mientras que Flaubert consiguió un personaje tan logrado como Madame Bovary recreándose en la imagen que le devolvía el espejo cuando se disfrazaba con la ropa de su madre.

Mi vecino el psiquiatra está convencido de que Borges no sólo no era ciego, sino que tenía una visión universal de las cosas, caso contrario al de Vargas Llosa, de quien dice que hace tiempo que dejo de ver más allá del escote de nosequién.

Mi vecino el psiquiatra cree que Bukowski no tenía un problema de alcoholismo, que el que se emborrachaba era su negro y que el viejo Charles era el que escribía para su negro aunque luego firmara él los textos.

Mi vecino el psiquiatra no sabe que yo he publicado dos libros de microrrelatos. Y aún así, no se crean que estoy muy tranquilo…

07 octubre 2016

#BEERNES 6 - LA MUJER DEL ASCENSOR


Mientras abría la puerta del portal se empezaba a cerrar la puerta del ascensor con una mujer en su interior. Conseguí llegar a tiempo para pulsar el botón de apertura. Las puertas volvieron a abrirse pero la mujer ya no estaba dentro. De alguna manera que desconocía, había desaparecido.

Pero, ¿dónde se había metido?...

No pude dormir en toda la noche pensando en cómo podía desaparecer alguien de un ascensor en menos de dos segundos, lo que tardan las puertas en cerrarse y volverse a abrir como si del truco de un mago se tratara…

¿Y quién era esa mujer misteriosa?...

Cierto es que muchos vecinos ni siquiera saludan cuando coincides con ellos en el ascensor, con lo edificante que resulta una dos veces buena, por lo breve, conversación sobre el tiempo… Pero de ahí a que directamente desaparezcan de tu vista… Me parece una falta de educación desproporcionada…

¿Y si resulta que la mujer sólo fue producto de mi imaginación?...

Eso quizás explique los ruidos de los vecinos del piso de arriba, que mi imaginación traduce como que la pareja puede estar haciendo el amor desde el fin del Telediario de las nueve de la noche hasta el comienzo de la Teletienda a eso de las tres de la madrugada…  


¿Y si la mujer está visitando al psiquiatra, que tiene la consulta en el tercero, porque sufre una crisis de identidad que se manifiesta en que a veces está y otras veces no?... O, lo que es mucho peor, ¿y si soy yo el que tiene que empezar a visitarle también?...

03 octubre 2016

Yo lo he visto... (146)


Tú afirmas que hay bicicletas que van como una moto… Y éstas se lo creen hasta puntos insospechados…

30 septiembre 2016

#BEERNES 5 - LA BELLEZA ESTÁ EN EL INTERIOR


Me escribe una carta un tal Juan Zhou, a quien no tengo el gusto de conocer, y tras una breve presentación, que me deja igual que antes, me dice, literalmente:

“We found your information on the internet, known you are a big beauty center with many objects”.

¿Me está diciendo que yo soy un gran centro de belleza? Como no me fío de mi inglés, recurro al traductor de Google, muy práctico en estos casos, y me dice que la traducción al castellano del texto es:

“Encontramos su información en internet, conocido usted es un centro de gran belleza, con muchos objetos”.

¿Un centro de gran belleza con muchos objetos?... Miro a mi alrededor y no encuentro la cámara oculta... Pero compruebo que, realmente, tengo muchos objetos... Mi pregunta es: ¿puedo ser “un centro” siendo zurdo?... Y en cuanto a lo de gran belleza... Yo lo agradezco, la verdad, pero no sé si se ajusta exactamente a la realidad. Cierto es que ha habido gente que me ha llamado “¡guapo!” por  la calle... Aunque no es menos cierto que luego han intentado venderme un cupón de la ONCE...

El caso es que el tal Juan lo que quiere es preguntarme lo siguiente:

“May i know if we have the chance to cooperate on beauty machine?”

Que según el traductor de  Google quiere decir:

“¿Se puede saber si tenemos la oportunidad de cooperar en la máquina de la belleza?”

¿Y yo ahora qué le contesto a este buen hombre?... ¿Alguien tiene en su casa la máquina de la belleza y puede aconsejarme?...


23 septiembre 2016

#BEERNES 4 - CUENTUS INTERRUPTUS


Harto de esperar en la página 3 a que el autor se decidiera a retomar el texto y darle algún sentido a su vida, aprovechó que en el párrafo anterior estaba escrita la palabra “escalera” para saltar hasta la página 2, después a la 1 y, desde allí, directamente a la mesa.

Como personaje recién creado apenas tenía experiencia en nada, pero no le costó deducir el funcionamiento del teclado del ordenador. Situó el cursor en la página 3, allí donde su vida se había quedado estancada y comenzó a escribir. Sin saberlo, estaba inventando un nuevo género: la autobiografía futura.

Pasó toda la noche escribiendo. Los párrafos se sucedían rápidamente y los números que marcaban el orden de las páginas cambiaron de dos a tres cifras al llegar el amanecer, justo cuando comenzó a escuchar ruidos procedentes de la cocina. Por el mismo camino por el que había salido, regresó a la página 3 deseoso de empezar a vivir las casi cien restantes y recién escritas.

El escritor, café en mano, se sentó frente al ordenador, abrió el archivo de su último cuento, el que dejó unos días antes en la página 3, y comenzó a repasarlo. Cambió la frase de inicio un par de veces sin mucha convicción. Continuó leyendo. Apenas le gustaban algunas expresiones sueltas y una descripción que a él mismo le sorprendió por la exactitud de los adjetivos utilizados. Pero aquel texto no funcionaba. Pasó con desgana a la página 2 y ya leyó de manera puramente automática. Nada le cuadraba, nada le animaba a continuar.


Ni siquiera llegó a la página 3, por lo que no pudo comprobar que el texto se extendía de manera brillante hasta la 101. Pulsó la “X” de arriba a la derecha de la pantalla y a la pregunta ¿Desea guardar los cambios efectuados en “Documento 1”? pinchó en el “No”.