14 septiembre 2007

Subirse por las paredes es humano


El famoso escalador de rascacielos, Alain Robert, más conocido mundialmente como “Spiderman” (¿por llevar calzoncillos azules largos con capucha?), ha escalado esta semana los 140 metros de altura de la Torre Agbar en Barcelona. “Si quería una entrevista con mi jefe, podía haber utilizado los conductos ordinarios, el muy…”, han sido las primeras declaraciones de una secretaria que trabaja en la última planta del edificio al recuperar la voz después de ver al fulano pegado al cristal de su ventana…

Pero, ¿qué le ha llevado a Spiderman a realizar semejante majadería?... Lo desconocemos... Sí que sabemos que el pasado mes de agosto ya realizó una primera escalada al edificio. En aquella ocasión lo hizo “a favor de la paz en el Líbano”... Para reforzar su acción, al alcanzar la cima, y emulando a los escaladores de verdad, quiso clavar una bandera blanca como símbolo de la paz. Pero no se lo permitieron. Le dijeron que el edificio era de cristal y que a ver si íbamos a tener un disgusto…A pesar de todo, en el Líbano le están agradecidísimos, como es lógico… “Ya lo estamos notando, sí, huy, qué paz más buena”, dicen…

¿Y entonces, ahora?... Solucionado el problema del Líbano, ¿qué le ha llevado a volver a subir?... Lo único que se nos ocurre es que en agosto se hubiera dejado olvidado el mechero arriba y fuera un recuerdo de familia…

También puede ser que haya querido expresar su solidaridad con todos los habitantes de la Ciudad Condal, que están que se suben por las paredes por culpa de los cortes de energía eléctrica que viene arrastrando desde el comienzo del verano, los retrasos provocados por las averías de los trenes de Cercanías…

Sea lo que fuere, Robert consiguió reunir a más de doscientos entusiastas a pie de torre. Le gritaban de todo: “¡Ánimo, que tú puedes!” (un clásico), “¡cuidado con el cristasol, que resbala!” (un experto), “¡tápate, no te vayas a resfriar, que ahí arriba hace viento!” (una madre), “¡recuerdos al euribor!” (una pareja joven), “¡o bajas ya mismo o tiro la torre!” (un mosso d’Esquadra)…

Tal ha sido el éxito obtenido que, una vez de vuelta al suelo firme, Robert ha afirmado que su próximo reto será escalar hasta la cabeza de Pau Gasol. Desde aquí le aconsejamos a este remedo de Spiderman de barrio que se esté quieto durante una temporadita, que aún no ha terminado el Eurobasket, no vayamos a tener un disgusto…

7 comentarios:

Merce dijo...

Es que subir por el ascensor es una ordinariez...eso de meterse tanta gente en un cubículo tan pequeño, tanta gente, respirando el aliento de los demás...pudiendo subir tomando aire fresco...

Más claro, agua dijo...

Y así se asegura que los únicos sobacos que huele son los propios, claro :-)

Ácrata Pérez dijo...

Una vez intenté escalar una higuera porque mi gato se había subido a una rama. No parecía difícil, pero me caí y grité después de golpe. Al contrario, querido Eduardo, si te caes de un rascacielos primero chillas.

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Lo mejor que tiene caerte de un rascacielos es que chillas mientras caes, que te da tiempo hasta a inventar una cacofonía. Para quejarte después, mucho mejor la higuera.

Más claro, agua dijo...

Si te caes de un higuera, te pegas un higo chungo...

Si te caes de un rascacielos, DeLillo te hace una novela ("El hombre del salto", Seix Barral).

Landahlauts dijo...

¿Y luego baja por donde ha subido o se lo lleva siempre el helicóptero de la policía????

Más claro, agua dijo...

Landa, todo lo que sube, baja. Spiderman incluido :-)