El 21 de mayo de 2010, escribí esto en el blog:
YO A CRISTO ME LO COMO CRUDO
A todos aquellos que no estáis enganchados a la serie “Cuéntame cómo pasó” os diré que este país vivió una época que se dio en llamar “Cuarenta años de paz” por no pronunciar la palabra “Dictadura”, que es muy fea…
Poco después, muerto ya el “señor de la cuarentena”, en el año 1978, el cantautor Javier Krahe y Enrique Seseña grabaron un video en el que enseñaban al respetable público cómo cocinar un Cristo. De manera didáctica y, por tanto, sencilla. Al alcance de todos, vaya…
El video no tuvo mayor repercusión hasta que en 2004 el programa “Lo + Plus” lo emitió durante una entrevista al citado cantautor. Y hete aquí que un grupo de amigos autodenominado “Centro Jurídico Tomás Moro” presentó una querella por entender que el programa “atentaba gravemente los sentimientos religiosos de los telespectadores”.
Lo primero que sorprende es que el citado Centro conociera al detalle la vida íntima de los telespectadores de “Lo + Plus”… Y lo segundo, que el propio Centro viera dicho programa…
En todo caso, y a lo que vamos: que ayer por la mañana el Juzgado nº 3 de Colmenar Viejo (Madrid) decretó la apertura del juicio oral e impuso una fianza de 192.000 euros al cantautor y otra de 144.000 euros a la productora del programa.
A la vista de los hechos (por seguir con las expresiones jurídicas), declaro bajo juramento que, a partir de este mismo momento, sólo comeré cristos que hayan sido bendecidos por la Santa Madre Iglesia o que, en su defecto, ésta haya hecho la vista gorda por interés propio. Es decir, que sólo comeré cristos que se me aparezcan súbitamente en cáscaras de plátano, en batidos de fresa o en tostadas de pan. Nada de cocinar, señor juez. Crudo.