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16 marzo 2018

#BEERNES 62 – PLAGIO



Hacía tiempo que teñirse las canas había dejado de ser una de esas anotaciones obligadas en su agenda mensual. Le gustaba su melena blanca y dedicaba el dinero ahorrado en tintes a comprar libros. El último de ellos: una edición de bolsillo de “El Aleph” de Borges.

Con todo el día libre por delante, decidió acercarse al parque del Retiro a disfrutar de su nueva lectura. Eligió una mesa en una terraza junto al estanque, pidió una cerveza y abrió su libro por el primero de los cuentos.

No había llegado siquiera a la página 15 cuando notó a su lado la presencia de un hombre trajeado y con maletín. Se presentó como abogado y, de manera muy educada, le comunicó que tenía órdenes de denunciarla. “Le acuso de plagio”, le dijo. “¿Plagio?”, preguntó ella entre extrañada y temerosa de lo que pudiera hacerle aquel loco…

Efectivamente, según le explicó el abogado, aquella mujer, con su melena blanca y el libro de Borges entre las manos, estaba plagiando a su clienta María Kodama. Y ésta era muy mirada para esas cosas.

“Sólo le queda una opción para no ser denunciada”, añadió el abogado. “Cambie el libro de Borges por una lata de tomate de la marca Campbell’s. De esta manera, en vez de a María Kodama estará usted plagiando a Andy Warhol, pero ese no es cliente mío”…

21 abril 2017

PLAGIO


Hacía tiempo que teñirse las canas había dejado de ser una de esas anotaciones obligadas en su agenda mensual. Le gustaba su melena blanca y dedicaba el dinero ahorrado en tintes a comprar libros. El último de ellos: una edición de bolsillo de “El Aleph” de Borges.

Con todo el día libre por delante, decidió acercarse al parque del Retiro a disfrutar de su nueva lectura. Eligió una mesa en una terraza junto al estanque, pidió una cerveza y abrió su libro por el primero de los cuentos.

No había llegado siquiera a la página 15 cuando notó a su lado la presencia de un hombre trajeado y con maletín. Se presentó como abogado y, de manera muy educada, le comunicó que tenía órdenes de denunciarla. “Le acuso de plagio”, le dijo. “¿Plagio?”, preguntó ella entre extrañada y temerosa de lo que pudiera hacerle aquel loco…

Efectivamente, según le explicó el abogado, aquella mujer, con su melena blanca y el libro de Borges entre las manos, estaba plagiando a su clienta María Kodama. Y ésta era muy mirada para esas cosas.


“Sólo le queda una opción para no ser denunciada”, añadió el abogado. “Cambie el libro de Borges por una lata de tomate de la marca Campbell’s. De esta manera, en vez de a María Kodama estará usted plagiando a Andy Warhol, pero ese no es cliente mío”…

28 septiembre 2011

Cancelan el rodaje de un video de Rihanna por temor a una demanda por plagio


Sucedió ayer en Irlanda del Norte. El propietario de una plantación de trigo descubrió alarmado que en sus terrenos había crecido una mujer ligera de ropa y que, a su alrededor, un grupo de personas la iluminaban con focos y grababan sus movimientos pélvicos con varias cámaras de video enormes.

El hombre, asustado, se acercó a la mujer con una guadaña en las manos ante el espanto de los allí presentes.

“¿Pero qué va a hacer, alma de Dios? Que se va a meter usted en un lío…”

El campesino, sin perder la calma, explicó que tenía intención de cortar a aquella mujer de raíz, pues podía ser perjudicial para su trigo.

“No es que yo lo sepa desde un plano científico, claro está, que yo no tengo estudios, pero lo vi un día en una película. ‘Amanece que no es poco’ se llamaba. Y a la moza me la llevo a mi casa, faltaría más”.

El equipo técnico, tras varias consultas en Youtube, llegó a la conclusión de que aquel hombre tenía razón, que en la película aparecían personas que crecían en el campo, y que las cortaban de raíz, y…

Inmediatamente, decidieron cancelar el rodaje del videoclip no fuera a ser que se corriera la voz y les demandaran por plagiar la película.

Alan Graham, que así se llama el granjero, hace guardia desde ayer en su sembrado por si le crece otra moza del mismo porte, para arrancarla y llevársela a casa antes de que aparezcan los hombres de los focos y las cámaras de video enormes y le arruinen la fiesta.