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10 marzo 2017

#BEERNES 26 - EL PRECIO JUSTO


Hace unos días, en el supermercado, una señora se quejaba a la cajera de que en el folleto que ella había recibido en el buzón de su casa figuraba una oferta que no se correspondía con el precio marcado en la vitrina.

Se trataba de una señora de no menos de ochenta años. Se trataba de una botella de Ballantines de no menos de setenta centilitros. En el folleto decía diez euros. En la vitrina, doce con cuarenta.

Si la Justicia siempre esgrime aquello de la presunción de inocencia, el Comercio presume de garantizar que el cliente siempre tiene la razón.

Lejos de tales premisas, la dependienta del supermercado comprobó el precio en el folleto y en la vitrina. Y lejos de darle la razón y la botella a la clienta, espetó: “Señora, es que este folleto tiene errores topográficos”.

Yo no entiendo de folletos, pero sé lo que son. Yo no entiendo de Topografía, y no sé lo que es. Así que busco en el Diccionario y me encuentro con: “Arte de describir y delinear detalladamente la superficie de un terreno”. Y también con “Conjunto de particularidades que presenta un terreno en su configuración superficial”.

Deduzco, entonces, que el supermercado, como la Justicia, es un terreno mágico donde nada es lo que parece. Si los precios son arbitrarios, así lo serán también los productos. Y donde uno pide huevos, otros le dan tortilla. Y donde uno pide pena de cárcel, otros le dan libertad sin fianza.

Ha llegado mi turno en la cola de la cajera del supermercado. He dejado todo lo que tenía en la cesta y he pedido una botella de Ballantines. Al precio que sea.


14 enero 2016

Cosas que pasan...


Ayer nos enterábamos de la absolución por parte de la Audiencia Nacional de José Ramón Márquez, más conocido como Ramoncín (a pesar de haber cumplido ya los sesenta tacos), en el caso de las facturas falsas de la SGAE. De colega a colega, el Rey del Pollo Frito ya le ha aconsejado a la hermana del Rey de Todos los Pollos que utilice su misma táctica para irse de rositas: amenazar con cantar en directo.

También hemos sabido que el Papa publicará antes de Semana Santa la exhortación apostólica de la familia. A priori, suena feo que el Papa vaya haciendo esas cosas por ahí, y justo antes de Semana Santa… Porque no me digan que no suena feo lo de “exhortación”… Menos mal que tenemos a la RAE, que no es la alumna empollona de clase sino la Real Academia de la Lengua, para aclararnos que exhortar no es otra cosa que “Incitar a alguien con palabras a que haga o deje de hacer algo”. ¿Y qué querrá el Papa que hagan o dejen de hacer las familias justo antes de Semana Santa?... Se me ocurren varias propuestas:

HACER:
- Salidas escalonadas en la Operación Ídem del Miércoles Santo.
- Lo mismo para el viaje de vuelta.
- Si ven que marzo es ventoso, prepararse para un abril lluvioso.

DEJAR DE HACER:
- Fumar, que lo prometimos en enero
- Pagar la cuota del gimnasio, al que no vamos desde enero
- Utilizar el refranero como si fuera Palabra de Dios


Y, por último, no podemos dejar de recordar que ayer se constituyó el Congreso de los Diputados para el inicio de una nueva legislatura. O, como lo llama Celia Villalobos, la siguiente pantalla del Candy Crush.

11 diciembre 2014

El Supremo falla que todo empleado tiene derecho a la pausa del bocadillo


A simple vista, la decisión del Tribunal Supremo parece una buena noticia para los trabajadores pero, como todo últimamente, tiene trampa. Veamos, si no, la letra pequeña de la resolución:

1-. Aquel trabajador que no traiga bocadillo no tendrá derecho a pausa.

2.- Los trabajadores podrán comerse un bocadillo, sí, pero sólo un bocadillo. Se acabaron los tiempos de aquellas tarteras y tapergüares con filetes empanados, ensaladillas, guisos, etc…

3-. Los trabajadores con contrato de minijob sólo tendrán derecho a montadito, mini-hamburguesa, tapa, pintxo o similar.

4-. Los trabajadores con contrato de media jornada sólo podrán comerse la mitad del pan del bocadillo, concretamente la parte de abajo.

5.- Los trabajadores sin contrato ya saben por dónde pueden meterse el bocadillo…

6-. Los becarios tendrán que traer bocadillo también para el jefe.

7-. La pausa no será, en ningún caso, directamente proporcional al tamaño del bocadillo.

8-. El contenido de los bocadillos no podrá incluir ingredientes que repitan, pues eso contabiliza como doble pausa y es, por tanto, sancionable.

9 y último-. Los trabajadores del Pan’s & Company podrán hacer lo que quieran durante la pausa del bocadillo.