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07 junio 2019

QUIERO DEDICARLE ESTE PREMIO A…


Se acercan las vacaciones y no quiero que me pille de improviso si le conceden un premio a mi libro de microrrelatos “Versiones ejemplares”. Así que voy avanzando ya con las dedicatorias.

El libro está dedicado, fundamentalmente, a Montero Glez, maestro ejemplar.

Pero también contiene dedicatorias parciales y guiños a:

Colin Bertholet

Los Hermanos Marx

Juan Bas

Espido Freire

Patricio Pron

Toni Montesinos

Carlos Frontera

Todos ellos, cada uno a su manera, han hecho este libro mucho mejor.



Si te apetece, puedes comprar el libro pinchando AQUÍ

Y si lo quieres dedicado, dímelo y yo te lo mando.

31 enero 2014

La antesala de los premios Golla


En una escena de la novela de David Torres “Todos los buenos soldados” (muy recomendable, no; lo siguiente), un sargento revisa las tarjetas enviadas por las llamadas “madrinas de la guerra” y ve que una les ha escrito diciéndoles que merecerían salir en un cuadro de Goya. Pero ha escrito “Golla”. El sargento, muy ufano, exclama:

—…Pero qué ignorante es la gente, coño. Qué ignorante. ¿Es que no saben que “polla” se escribe con “p”?

Pues así como los Globos de Oro son la antesala de los Oscar, y los recién creados premios Feroz son la antesala de los Goya, los AVN Awards (que se han entregado recientemente), bien podrían ser para nuestro sargento favorito la antesala de los premios Golla…

Entre los llamados “Oscar del porno” figuran, por un lado, las categorías tradicionales: mejor actor, mejor actriz, mejor director, etc… Pero no hay referencia alguna al mejor guión, no me digas por qué…

Además, dado lo peculiar de esta modalidad de filmografía, también se han creado otras tan curiosas como: mejor escena de sexo en grupo, mejor escena oral (nada que ver con recitar un monólogo), mejor escena lésbica o mejor escena anal (nada que ver con recitar un discurso desde la tribuna del Congrevamos a dejarlo aquí…)

Si hubiera que dar un premio a la actriz que mejor finge, no me cabe la menor duda de que ése se lo llevaría de calle Dolores de Cospedal.

El premio al mejor trío podría ser para Montoro, De Guindos y una calculadora.

El premio a la mejor escena sadomaso seguro que estaría protagonizada por Rosa Díez echándole una bronca al tuitero Cantó.

Por su parte, el premio a la postura más complicada habría que dárselo al señor Horrach, fiscal del caso Nóos.

Y, en consecuencia, el premio a la mejor actuación “en solitario” habría que dárselo a Iñaki Urdangarín. Porque él actuó solo, ¿verdad?...


26 octubre 2012

Cuñada del Año


Por su capacidad de hablar sin tapujos de lo que desconoce...

Por no dejar que las evidencias científicas le hagan cambiar de opinión...

Por demostrar de manera fehaciente e indiscutible que no todos los seres humanos evolucionan intelectualmente de la misma manera...

Por su reincidencia en meter la pata públicamente...

Por no librarnos de su presencia ni una sola de las mañanas...

Y, en definitiva, por aglutinar en su persona todas las características que definen al “perfecto cuñado”, el jurado de la web “Más claro, agua”, compuesto por un servidor y un posavasos usado, tiene a bien conceder el Premio Cuñado del Año 2012 a la insigne escritora y autora del libro “Saber cocinar”, doña Mariló Montero, consistiendo el citado premio en un ejemplar de la novela “Cuñados anónimos”, que le será trasplantado a su correo electrónico particular junto con una declaración jurada de que el libro no contiene virus ni, obviamente, ha asesinado a nadie.

Y para que así conste en acta se emite este comunicado.

La Blogosfera, a 26 de octubre de 2012.

 

18 junio 2012

Peces de colores






No sé quién inventó los viernes… Y en la Wikipedia no me viene nada… Pero creo que fue Confucio quien dijo que, de no ser por el sábado y el domingo, se nos jodía el fin de semana…


El caso es que alguien decidió este año que la cena de entrega del Premio de Novela Ateneo de Sevilla se celebrara en viernes. El pasado viernes, para ser más exactos… Y como no tengo a mano el móvil de Confucio, felicito a Oscar Oliveira (jefe de prensa de Algaida Editores, patrocinadores del evento) por habernos puesto en tamaña bandeja el fin de semana.

La cosa empezó con una María Zaragoza ejerciendo de maestra de ceremonias espectacular: guapa, elegante y portando con modestia el ruidoso éxito de ventas de su “Los alemanes se vuelan la cabeza por amor”. Y nosotros, sus amigos, todos pendientes de que no olvidara llamar “Doctor” al personaje de bigote dórico-jónico que la guardaespaldaba, excelso (¿o era “exceso”?) Secretario del Ateneo, para que éste no se enfadara. La pobre María acabó con un tobillo malherido por una traición de última hora del tacón de su zapato…

La cosa siguió con el mencionado “Doctor” pronunciando una frase que bien podría ser el comienzo de la novela ganadora del año que viene: “El ruido de los platos, por favor, reclamo que se pare al momento”. Ya me estoy imaginando el título… “Silencio fingido”…

Y la cosa terminó entre un número variable de peces de colores. No por culpa de las drogas ingeridas, asunto en el que no entraremos por respeto a la presencia en el acto de tan doctos como antiguos ateneístas, sino por mor de los caprichos del propio ganador del premio, que dio en titular su novela como “Los peces de colores”, se refirió a ella después como “Cuatro peces azules” y la prensa escrita lo reseñó al día siguiente como “Seis peces azules”.

Dicho ganador responde al nombre de David Tejera, un periodista al que muchos identificarán como reportero en CNN+, Cuatro y, últimamente, T5; y otros recordamos como ganador del Premio Ateneo Joven de hace diez años con la novela “La senda de los locos”.

En el escenario, frente a los aplausos, le acompañó Fernando Otero, ganador del Ateneo Joven con “Donde la muerte te encuentre”, una novela en la que Che Guevara, si no protagonista, es fondo de escenario principal.

Después, y con la venia del Doctor, que acabó sudando hasta por unos poros de la piel de los que él mismo desconocía su existencia, las puertas de los Reales Alcázares de Sevilla se abrieron para dar salida a la imaginación y a las licencias poéticas…

Allá fuimos: a rendir pleitesía profana a los cielos sevillanos deslumbrados por el Touche Éclat en la mirada de la Giralda, a sacar a pasear críticas y risas por las azoteas, a tratar de tú a las campanadas de madrugada y, ya después, mucho después, a buscar rincones más íntimos y peor iluminados.

Así acabamos unos cuantos: en el regazo paciente y comprensivo del Garlochí, “una herriko-taberna típicamente sevillana” (Alejandro Luque dixit).

Tras varios cubatas, descubrimos que todos los presentes, que nos acabábamos de conocer personalmente ese mismo día, llevábamos tiempo siendo amigos en Facebook.

A las cinco y pico de la mañana, poco antes de que el amanecer nos echara el brazo por el hombro, pinché la opción “Me gusta” y me fui a dormir un rato…

22 febrero 2012

Lo que no se vio en los Goya



La oenegé “Espontáneos Sin Fronteras” hizo público ayer por la tarde un comunicado que, por su interés, reproducimos en su integridad:


“En un lugar indeterminado de la geografía española, a veintiuno de febrero de dos mil doce:

‘Espontáneos Sin Fronteras’ quiere denunciar públicamente a la organización de la ceremonia de entrega de los Premios Goya del pasado domingo por su escasa profesionalidad y falta de respeto hacia un colectivo tan consolidado y reconocido como el nuestro.

Concretamente, queremos hacer notar que, hasta bien mediada la gala, ningún representante de la organización se dignó a hablar con nosotros para negociar nuestras apariciones espontáneas tanto en el escenario como en el patio de butacas a pesar de que nosotros habíamos rellenado correctamente todos los impresos necesarios y los habíamos sellado y presentado en ventanilla en tiempo y forma.

Nuestra indignación creció cuando, por medio de una azafata, se nos hizo llegar el anuncio de que, por falta de presupuesto, no se podría contar en esta edición con la espontánea actuación de Jimmy Jump, a pesar del éxito de audiencia cosechado el pasado año.

El hecho de que, al final, sólo pudiéramos colar la intervención de El Muletilla (reivindicando el western extremeño) y la de un colaborador enmascarado de Anonymous, nos lleva a anunciar que abriremos un periodo de reflexión entre nuestros asociados para valorar la conveniencia de participar en la ceremonia del año que viene.

Instamos también a la Academia del Cine, como responsable última del evento, a que valore en su justa medida si puede prescindir de nuestros servicios y, en consecuencia, los perjuicios que dicha decisión podría acarrear tanto a los índices de audiencia de la gala como al posterior seguimiento mediático de la misma.

Sin más, hacen mutis por el foro

Espontáneos Sin Fronteras”.

04 octubre 2011

El fallo del jurado



Sucedió ayer:



El diario Marca concede el Premio al Mejor Entrenador 2010 a José Mourinho... El Gobierno Vasco concede el Premio Euskadi de Ensayo a un etarra huido en 1985... La Academia Sueca concede el Premio Nobel de Medicina a un científico que falleció la semana pasada...



Octubre no podía haber empezado de manera más surrealista. ¿Qué será lo próximo? Se admiten apuestas:



La Academia Sueca concede el Nobel de la Paz al presidente de una comunidad de vecinos que logró el consenso para pintar la fachada del edificio en una sola reunión.



La Academia de los Oscars clasifica a la película "Pa Negre" como representante de Francia.



El Premio Planeta recae este año en una tronista del programa de Telecinco "Mujeres y Hombres y Viceversa" con la obra "Viceversa que es gerundio".



Conceden el Premio Ondas a la versión española de la serie "Cheers".



Los Premios de la Música 2012, que otorga la SGAE, quedan desiertos por razones obvias.



El Premio Gordo de la Lotería de Navidad estará muy repartido para dificultar la localización de los ganadores a Carlos Fabra.



El 11 del 11 de 2011, el número premiado del sorteo de la ONCE terminará en... siete.



Y en ese plan...

01 julio 2011

Premios Ateneo de Sevilla de Novela 2011







Motivos profesionales (que son los peores) hicieron que tuviera que cubrir el pasado martes la sesión completa del Debate del Estado de la Nación (de doce del mediodía a diez y media de la noche).



Los mismos motivos, reincidentes ellos, hicieron que tuviera que cubrir el pasado miércoles la sesión completa del Debate del Estado de la Comunidad de Andalucía (de doce del mediodía a ocho y media de la tarde).



Lo que recomiendan nueve de cada diez psicólogos para que termines de hundirte, anímica y mentalmente, es que, después, por la noche, te vayas a la cena de entrega de los Premios Ateneo de Sevilla de Novela a escuchar el discurso del presidente del Ateneo (“Autoridades civiles y militares…” Sí, así empezó. Tengo testigos)



Afortunadamente, alguien tuvo el impagable gusto de elegir como anfitriona y conductora del acto a María Zaragoza, indiscutible ganadora del Premio Ateneo Joven del año pasado con “Dicen que estás muerta” y que estos días anda practicando el italiano por si el próximo 16 de septiembre (día de su cumpleaños, por cierto) tiene que recoger en el país vecino un premio del que es finalista.



Arropados por la seda de la voz de María, entre las mesas había muchos amigos: Andrés Pérez Domínguez, un tipo entrañable que siempre parece que pasaba por ahí pero que ganó con todos los honores el Ateneo de 2009 con una historia que se te pega a las neuronas y que lleva por título “El violinista de Mauthausen”; Paquiño Correal, periodista, un clásico en Sevilla, que si hubiera nacido en Nueva York sería un digno sucesor de Gay Talese; Oscar Oliveira, un “sin palabras”, un fenómeno como anfitrión, una bellísima persona y la joya más valiosa de Algaida Editores; etc…



Escondidos de la mirada de los presentes, en salón aparte, los miembros del jurado: entre ellos, Fernando Marías, tan cansado como el año pasado pero tan incombustible y generoso como siempre; y Vanessa Montfort, ganadora del Premio en la edición anterior con “Mitología de Nueva York”, destinada a traducirse hasta al esperanto, y de la que fue imposible no enamorarse un año mas.



(Quien no vino, y ya vas a ver tú lo que tardo en perdonárselo, fue Silvia Pérez Trejo. No sé qué pudo fallar, pero es que si tú juntas las palabras “fiesta” y “literatura”, o aparece Silvia o te has equivocado de sitio y te has metido en la sección de libros del Carrefour)



Con ellos (que a ver si, con la tontería, se me olvida mencionarlos), los ganadores de esta edición:



Alfonso Domingo, con la novela “El espejo negro”, cuyo argumento parte de la posible aparición de un desconocido cuadro de El Bosco cuando el protagonista de la novela se encuentra montando una exposición sobre dicho autor para conmemorar el quinto centenario de su muerte. De esta manera, Arte e Historia se dan la mano para crear una trama basada en la intriga y en la cultura “no acadecimista” en torno a ese inquietante pintor.



Y como Premio Joven, pero no menos importante, Leticia Sánchez, periodista asturiana que ya se dio a conocer al obtener el premio internacional Emilio Alarcos LLorach con la novela “Los libros luciérnaga”. En esta ocasión, “La calle La luna” transcurre en un bar en los años sesenta. Un bar del que, uno de sus parroquianos, deja en herencia a la hija de los dueños un legado que da pie al desarrollo de una curiosa y atractiva historia.



Conocidos los ganadores y superados sin excesivas lesiones cerebrales los discursos institucionales, el resto de la noche dio como para escribir una novela con la que tratar de tú a tú a las finalistas del premio de la Semana Negra de Gijón. ¿Que no? Te cuento:



ARGUMENTOS PARA UNA NOVELA NEGRA:


La historia transcurre en la terraza de un hotel cuyo nombre empieza por EME y ya está, no hay más: se llama así.



Los personajes de la novela han sido convocados allí por un exmiembro de la Policía Local de Leganés y actual concejal en la oposición del citado municipio.



Uno de los protagonistas no existe (“¡Nadie puede llamarse realmente Vanessa Montfort”, según exclamó Caballero Bonald cuando la susodicha ganó el Premio Ateneo Joven en 2006)



Otro personaje, cuyo nombre responde a las siglas X. F., reconoce públicamente que fue él quién mató a Terenci Moix.



Y un tercer personaje, en el silencio de la noche, pronuncia las palabras mágicas “Luis María Anson” y, acto seguido, la torre de una iglesia cercana dispara tres mortíferas campanadas.



Ya te puedes imaginar de qué hora estamos hablando. El resto, que te lo cuente tu imaginación, que a mí me da la risa…