19 noviembre 2012

Más blanco y más en botella que nunca


¡Ya ha salido!... De los creadores de “Blanco y en botella. Actualidad vaquera para mentes lácteas”, nos llega hoy la segunda entrega: “Paquete lácteo”... Un título que puede entenderse de muchas formas y que, como no podía ser de otra manera, no encuentra reflejo explícito en el interior de la publicación.


A cambio, y ya en las primeras páginas, la revista nos sorprende con el anuncio de “Ubrolexín”, que no sabemos para qué sirve, pero nos parece un hallazgo (digno de Primero de Publicidad, pero hallazgo al fin y al cabo) la pose vaquera del protagonista:


En cuanto a las páginas centrales, están esta vez dedicadas a... Efectivamente: ¡más tetas! Y la promesa de un producto que produce ubres más duraderas y rentables... Algo así como la belenestebanización del mundo vacuno...:


Por su parte, los artículos de fondo tampoco se quedan cortos. Gracias a uno de  ellos descubrimos que el consumo de leche “aumenta la memoria”, lo cual es algo que estaría muy bien si no fuera porque lo ilustran con una fotografía de una vaca con claros síntomas de que se le ha ido mucho la pinza, lo que, seamos sinceros, nos hace dudar de las ventajas de beber leche:


La sección dedicada a las entrevistas nos acerca a la personalidad de un tal Rafael Azor, alias El Barranquillo (aunque luego descubrimos que no, que El Barranquillo es el nombre de su empresa, lo cual nos tranquiliza). El caso es que este buen hombre, para empezar, se define a sí mismo como “Ganadero con las vacas, industrial con las máquinas”, que es la versión campera de “Arzobispo de día, portero de noche”, o algo así.


Pero lo que realmente llama la atención es la segunda pregunta del cuestionario: “En El Barranquillo, además de producir leche...” El presunto periodista, más que formular una pregunta abierta para que el entrevistado se explaye a gusto, lo que consigue es extender la sospecha de que en El Barranquillo no todo lo que se hace es legal, como queriendo decir “Ganadero de día, industrial de noche... y el resto del tiempo, ¿qué?... ¿eh?”


Y para cerrar el exitoso número 2 de la revista, una imagen inquietante con un mensaje ciertamente amenazador: una señal de tráfico que significa “Peligro: vacas”.


¿Será un aviso para el vaquero del Ubrolexín? ¿Acaso pretenden amedrentar al ganadero de día e industrial de noche para que tenga mucho cuidado con sus actividades ilegales? ¿Habrá que esperar al número 3 para desvelar este misterio?...


Seguiremos informando.

5 comentarios:

Dalicia dijo...

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!


;) bss!

Más claro, agua dijo...

Muuuaaakkksss!!! ;-)))

Dyhego dijo...

Más Claro:
¡Tengo una vaca lechera...
no es una vaca cualquiera...!
Salu2.

Hostal mi loli dijo...

Como siempre genial, y aprovecho para decir Botella dimisión!!!

Más claro, agua dijo...

Dyhego, mira a ver que igual te la ficha la revista para sus páginas centrales... ;-)

Loli, las únicas botellas buenas ya sabemos todos cuáles son ;-)